Una ciudad caminable es una ciudad pensada desde el punto de vista de la gente que camina, y, por lo tanto, ordena, diseña y regula su espacio público de acuerdo con esta premisa. Esto implica asumir una serie de compromisos.
Prioridad peatonal
Caminar
es el modo de movilidad más natural, accesible y democrático. Es gratuito y
promueve la independencia de la ciudadanía. Una ciudad caminable, por lo tanto,
debe ser, en su conjunto, un espacio de prioridad peatonal. La planificación
urbanística, el diseño urbano y la regulación del uso del espacio público han
de ser consecuentes con esta prioridad, haciendo que el caminar esté, de forma
efectiva, por encima del resto de los modos de transporte: bicicletas,
vehículos de movilidad personal, transporte colectivo y automóvil particular.
Invocar la prioridad peatonal en un espacio o una calle supone, además,
recuperar el antiguo derecho ciudadano de desplazarse transversalmente (cruzar
la calle) sin restricciones.
Accesibilidad e inclusividad
Caminar
también significa utilizar silla de ruedas, aprender a caminar, trasladarnos
cuando somos personas mayores, movernos con dificultad o sin visibilidad,
llevar un carro de la compra o un cochecito de bebé..., por lo que las
infraestructuras propias de la accesibilidad universal deben ser generalizadas,
con especial atención a la ejecución de itinerarios peatonales accesibles y
continuos.
Derecho al espacio público
El
espacio público de una ciudad caminable es un espacio de socialización,
inclusivo y rico por la diversidad y mezcla de sus usos y de las personas que
lo usan. Esta característica requiere reducir la presencia de coches y motos en
el espacio público, así como la cantidad de espacio reservado para ellos: el
acceso y la circulación debe limitarse únicamente a una minoría necesaria para
el funcionamiento social y económico de la ciudad. Asimismo, la regulación del
uso del espacio público debe hacerse sobre una planificación y un diseño urbano
que prioricen la caminabilidad, con absoluto respeto a quien camina, en
relación a cualquier vehículo, motorizado o no.
Medio ambiente saludable
El
medio ambiente urbano influye de forma sustancial en la vida de las personas.
Para garantizar su calidad, debe evitarse cualquier tipo de contaminación
(atmosférica, acústica, etc.). Como consecuencia, una ciudad caminable limita
el tráfico y prioriza el uso de energía limpia, especialmente en el transporte
público, así como una adecuada infraestructura verde, con suficientes espacios
verdes, arbolado y corredores verdes.
Continuará….
