viernes, 25 de septiembre de 2026

¡Aquí falta un árbol!

¡Aquí falta un árbol! es una iniciativa que pretende realizar un mapeo sobre el estado del arbolado urbano de Portugalete, identificando lugares donde falta un árbol. 

Con esta actividad queremos poner el foco en el arbolado urbano, que constituye una infraestructura básica de la villa porque, entre otras cosas, aminora las altas temperaturas, mejora la calidad del aire, contribuye a reducir el ruido, y ayuda a disminuir el estrés y la presión arterial de las personas. Es un elemento esencial para mejorar el entorno urbano, la salud y el bienestar de la ciudadanía.

Ante la gravedad de algunos problemas socioambientales, como la emergencia climática, y la inadecuada respuesta institucional, este tipo de acciones, concretas y propositivas, permiten canalizar nuestra inquietud y actuar.

El mapeo también se llevará a cabo en numerosas localidades de la mano de entidades entre las que se encuentran Juventud por el Clima, Barrios por el Clima, Ecologistas en Acción, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, la Alianza por el Clima, Greenpeace e Intermon-Oxfam.

En Portugalete esta actividad tendrá lugar el 3 de octubre. Nos reuniremos en la plaza San Roque, a las 11:00, para posteriormente desplegarnos por todo el municipio.

Con los resultados de este mapeo trasladaremos una propuesta al Ayuntamiento para exigir mejoras importantes en el arbolado urbano.

¡Te esperamos!

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Caminar por la villa

El pasado 17 de agosto celebramos el Día Peatonal Mundial, en recuerdo de lo que se considera la primera víctima registrada de un acto de violencia vial —habitualmente llamados accidentes—.  

Estamos ya en La Semana Europea de la Movilidad, que se celebra del 16 al 22 de septiembre, bajo el lema central “Movilidad para todas las personas”.

Este tipo de fechas nos ayudan a poner el foco en la relación de quien camina con el espacio público, y a situar a las personas en el centro de la movilidad y el espacio.

Todas las personas somos peatones. Algunas vamos en silla de ruedas, apoyadas en bastones o caminamos con dificultad. Aspiramos a que nuestra villa vaya ganando amabilidad, armonía y salud gracias a la progresiva sustitución de los desplazamientos a motor innecesarios por desplazamientos basados en una movilidad activa.

La mayoría de nuestras calles están pensadas para los coches. Además de la calzada, disponen de espacio para aparcar, tienen señales específicas y semáforos para regular nuestra relación con ellos. Nos obligan a caminar distancias más largas, sólo para que los coches puedan ir más rápido.

El exceso de espacio destinado a los vehículos no sólo dificulta el caminar, también impide la presencia de más elementos naturales que oxigenen, embellezcan y atemperen la ciudad y la conviertan en un espacio más amable para recorrerla a pie.

Por ello, más allá de los días o las semanas concretas, hemos de reivindicar durante todo el año que caminar es la forma más universal, sostenible y saludable de moverse, y debe ser, por lo tanto, la prioritaria en la villa. La planificación urbana y la regulación del uso del espacio público han de ser consecuentes con esta prioridad, haciendo que el caminar esté, de forma efectiva, por encima del resto de los modos de transporte.

martes, 18 de agosto de 2026

Árboles para salvar vidas

En diversas ocasiones hemos hablado de los numerosos beneficios que aportan los árboles urbanos. Ahora centraremos nuestra atención en uno de ellos: ayudan a enfrentarnos a los episodios de altas temperaturas. 

Sabemos que las olas de calor son cada vez más frecuentes y que tienen trágicas consecuencias. Durante el pasado mes de junio, por ejemplo, en Bizkaia se registraron 91 muertes atribuibles al calor. En julio fueron 84 los fallecimientos. Es hora de tomar medidas ante esta realidad.

Algunas de estas medidas están relacionadas con el verde urbano. Cada vez tenemos más evidencias de que los árboles reducen la mortalidad asociada a las altas temperaturas. En esta ocasión, nos hacemos eco de dos investigaciones recientemente publicadas.

Un estudio internacional realizado en París, a partir de datos recogidos durante casi diez años, entre 2008 y 2017, muestra que los distritos con más vegetación registran menor mortalidad durante las olas de calor y que aumentar la cobertura verde podría reducir hasta un tercio las muertes asociadas al calor.

Otro estudio, realizado en Chicago, demuestra que las variaciones interanuales en la cobertura de árboles impactan de forma directa en la salud pública: al disminuir la cobertura vegetal y de sombra, la tasa de mortalidad urbana asciende, sobre todo en los barrios más calurosos. En este caso se examinaron más de 220.000 registros de defunciones cruzados con la evolución del dosel arbóreo en todos los sectores censales de la ciudad, analizado los cambios año a año entre 2011 y 2021.

Estos resultados subrayan la importancia de desarrollar la vegetación en la ciudad y de distribuir mejor los espacios verdes entre los barrios. Reforzar la presencia de la naturaleza en el entorno urbano aparece, así, como una palanca clave para proteger la salud de las personas, también en Portugalete, porque la naturaleza no es un elemento decorativo, sino una infraestructura imprescindible para hacer habitable la ciudad.

Más información:

Ø  Hicham Achebak, Pierre Masselot, Joan Ballester, Antonio Gasparrini & Grégoire Rey Greening mitigates heat-related mortality in Paris. npj Urban Sustain (2026). https://doi.org/10.1038/s42949-025-00334-5

Ø  https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2025GH001651

Ø  https://www.isglobal.org/-/arboles-en-paris

Ø  https://news.northwestern.edu/stories/2026/08-2/as-urban-tree-shade-shrinks-mortality-rises

miércoles, 22 de julio de 2026

Guía urbana contra las altas temperaturas

Recientemente el Ayuntamiento de Portugalete ha publicado una guía con consejos sobre hidratación, protección en el hogar y cómo actuar ante un golpe de calor. También se aporta la ubicación de las fuentes y baños públicos, así como los “refugios climáticos” interiores y las zonas de sombra disponibles en el municipio.

Esta información está bien, pero echamos de menos otro tipo de información relativa a la planificación municipal para hacer que los espacios urbanos sean más resilientes.

En una entrevista reciente, Eleni Myrivili, jefa global de Calor de la ONU, dice: “Seguimos pensando en el calor como un evento meteorológico en lugar de como una crisis de salud pública o un desastre… De hecho, no hay políticas públicas para gestionarlo. Es algo a lo que nos adaptamos de manera individual. Y no presionamos lo suficiente a nuestros políticos porque pensamos que no es su responsabilidad… tenemos que crear ciudades más frías e implementar medidas de adaptación a largo plazo…”

En cuanto a las medidas de resiliencia y mitigación más efectivas en las ciudades insiste en que “necesitamos más árboles, no priorizar los coches, tenemos que crear más sombras, necesitamos códigos de construcción que tengan en cuenta la ventilación y el aislamiento, políticas para proteger el agua y los sistemas energéticos y sistemas de alerta para llegar a las poblaciones vulnerables”.

Por otra parte, como ya hemos señalado en alguna ocasión, en el documento “Evaluación de la vulnerabilidad y riesgo de los municipios vascos ante el cambio climático” (Ihobe, 2019) se afirma que Portugalete es muy vulnerable y sensible a las olas de calor. Asimismo, entre las medidas para mitigar el “Impacto por olas de calor sobre la salud humana” el documento señala:

-        Incrementar la superficie verde y permeable de plazas, espacios y edificios públicos del municipio.

-        Crear una red de conectividad ecológica local para mantener la biodiversidad en el ecosistema urbano.

-        Fomentar el reverdecimiento de azoteas y balcones de edificios, así como de espacios comunes y patios de manzana. 

Así que seguimos reclamando un plan municipal para abordar estas medidas. Queremos saber, por ejemplo, cómo vamos a proteger los espacios especialmente sensibles como son los centros educativos, los centros de salud o los centros de personas mayores.

lunes, 22 de junio de 2026

Termometrada

En la entrada anterior hablábamos del efecto “isla de calor” en la ciudad, de la realidad de Portugalete —muy vulnerable y sensible a las olas de calor (Ihobe, 2019)—, y de la importancia de las zonas verdes y los árboles para mitigar su impacto. 

Ahora, en este inicio del verano, hemos querido plasmar en números algunas de estas cuestiones.

Para ello, hemos seleccionado diferentes puntos de Portugalete, que hemos clasificado como “paraíso” (zona arbolada y suelo con hierba), “infierno” (zona pavimentada sin árboles) y zona intermedia.

En cada punto hemos medido la temperatura en tres momentos del día 9:00, 14:00 y 21:00. Las mediciones se han realizado a 1,5 m del suelo y bajo un paraguas, para evitar la distorsión que genera en la medición la incidencia directa del sol en el termómetro.

Estas han sido las temperaturas registradas:

 

Punto

 

9:00

14:00

21:00

Parque La Florida (árboles y hierba)

 

22,5ºC

32ºC

28ºC

Plaza 8 de marzo (bajo pérgola)

 

23ºC

33ºC

28ºC

Plaza San Roque

 

24ºC

34ºC

28ºC

Parque Areilza (árboles y hierba)

 

22,5ºC

28ºC

24ºC

Junto a parroquia San Ignacio

 

24ºC

30,2ºC

24,2ºC

Plaza sobre aparcamiento (junto a estatua A. Palacios)

25ºC

32ºC

26ºC

Parque Mª Franciska Dapena (árboles y hierba)

 

21ºC

30ºC

27,5ºC

Junto a Centro de salud Buenavista (bajo árbol en acera)

22ºC

32,5ºC

28ºC

Entrada a Centro de salud Buenavista

 

23ºC

36ºC

28ºC

Los datos confirman, una vez más, la necesidad de incrementar el número de árboles y el verde urbano en Portugalete.

lunes, 25 de mayo de 2026

Islas de calor

Estamos todavía en mayo, y ya hemos rebasado ampliamente los 30ºC. Sabemos que el cambio climático es un enorme problema al que nos enfrentamos, no solamente a escala planetaria, sino también local. En Portugalete ya estamos viviendo sus efectos. Las olas de calor son una muestra. 

En 2019, Ihobe (Sociedad Pública de Gestión Ambiental, dependiente del Gobierno Vasco) elaboró el documento titulado “Evaluación de la vulnerabilidad y riesgo de los municipios vascos ante el cambio climático”. En este informe se afirma que Portugalete es muy vulnerable y sensible a las olas de calor.

Entre las medidas que recoge el documento para mitigar el “Impacto por olas de calor sobre la salud humana” figuran:

-        Incrementar la superficie verde y permeable de plazas, espacios y edificios públicos del municipio.

-        Crear una red de conectividad ecológica local para mantener la biodiversidad en el ecosistema urbano.

-        Fomentar el reverdecimiento de azoteas y balcones de edificios, así como de espacios comunes y patios de manzana.

Han pasado siete años desde la publicación del informe, décadas desde que la comunidad científica avisara del peligro, pero seguimos sin tomarnos en serio el asunto, sin atajar el problema, sin tomar medidas eficaces.

Seguimos teniendo, por ejemplo, plazas duras (pavimentadas con materiales impermeables, sin apenas vegetación) que contribuyen al conocido efecto de “isla de calor”.

La planificación del verde urbano va más allá del diseño de parques y jardines. Se ha de planificar una infraestructura que aporta valores ecológicos, ambientales, paisajísticos y de salud.

Más información: https://www.euskadi.eus/contenidos/documentacion/municipios_cc/es_def/adjuntos/vulnerabilidad_municipios_cambio_climatico.pdf

miércoles, 6 de mayo de 2026

Calles abiertas para la infancia

Clean Cities es una coalición europea de más de 80 ONGs, asociaciones medioambientales, movimientos de base y organizaciones de la sociedad civil que tiene como objetivo la movilidad urbana con cero emisiones para 2030. La campaña aboga por la movilidad activa, compartida y eléctrica para un futuro urbano más habitable y sostenible, incluida la eliminación progresiva de los vehículos de combustión interna de las ciudades. 

A través de la campaña Streets For Kids (Calles Abiertas para la Infancia), se quiere movilizar a familias, profesorado y grupos de base para solicitar una “Calle Escolar/Calle Abierta” frente a cada escuela de las ciudades europeas. Las calles escolares son espacios accesibles alrededor de las escuelas en los que se ha de dar prioridad a los desplazamientos a pie y en bicicleta frente a los vehículos de motor. Proporcionan beneficios inmediatos para la salud infantil, con la reducción de la contaminación en las inmediaciones del colegio.

Portubizi elkartea quiere sumarse a esta campaña y trabajar a favor de entornos escolares seguros y saludables en Portugalete.

Más información: https://spain.cleancitiescampaign.org/streets-for-kids-primavera-2026/

¡Aquí falta un árbol!

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