Recientemente el Ayuntamiento de Portugalete ha publicado una guía con consejos sobre hidratación, protección en el hogar y cómo actuar ante un golpe de calor. También se aporta la ubicación de las fuentes y baños públicos, así como los “refugios climáticos” interiores y las zonas de sombra disponibles en el municipio.
Esta información está bien, pero echamos
de menos otro tipo de información relativa a la planificación municipal para
hacer que los espacios urbanos sean más resilientes.
En
una entrevista reciente, Eleni Myrivili, jefa global de Calor de
la ONU, dice: “Seguimos pensando en el calor como un evento meteorológico en
lugar de como una crisis de salud pública o un desastre… De hecho, no hay
políticas públicas para gestionarlo. Es algo a lo que nos adaptamos de manera
individual. Y no presionamos lo suficiente a nuestros políticos porque pensamos
que no es su responsabilidad… tenemos que crear ciudades más frías e
implementar medidas de adaptación a largo plazo…”
En cuanto a las medidas de resiliencia y
mitigación más efectivas en las ciudades insiste en que “necesitamos más
árboles, no priorizar los coches, tenemos que crear más sombras, necesitamos
códigos de construcción que tengan en cuenta la ventilación y el aislamiento,
políticas para proteger el agua y los sistemas energéticos y sistemas de alerta
para llegar a las poblaciones vulnerables”.
Por otra parte, como ya hemos señalado
en alguna ocasión, en el documento “Evaluación de la vulnerabilidad y riesgo de
los municipios vascos ante el cambio climático” (Ihobe, 2019) se afirma que Portugalete
es muy vulnerable y sensible a las olas de calor. Asimismo, entre las medidas
para mitigar el “Impacto por olas de calor sobre la salud humana” el documento señala:
-
Incrementar la superficie verde y
permeable de plazas, espacios y edificios públicos del municipio.
-
Crear una red de conectividad ecológica
local para mantener la biodiversidad en el ecosistema urbano.
- Fomentar el reverdecimiento de azoteas y balcones de edificios, así como de espacios comunes y patios de manzana.
Así que seguimos reclamando un plan
municipal para abordar estas medidas. Queremos saber, por ejemplo, cómo vamos a
proteger los espacios especialmente sensibles como son los centros educativos, los
centros de salud o los centros de personas mayores.






